El informe Ansorena separa dos mundos en las joyas de Ferraz
64 de las 79 partidas tasadas por Ansorena suman 66.615 euros, un 5% del valor total de 1.323.915 euros. El peritaje distingue entre joyas familiares humildes y piezas de alta joyería sin justificar.
Las piezas sin valor y los recuerdos de familia
Ansorena identifica collares de perlas de imitación, pendientes de metal chapado, un alfiler dorado con iniciales, gemelos de plata y nácar desparejados, un pendiente suelto y bisutería con piedras falsas como objetos «sin valor». Una cruz de la Sagrada Familia en plata está tasada en 50 euros. Un colgante en forma de Indalo, en 170 euros. El peritaje incluye un lote de cuatro parejas de pendientes de oro de bebé con turquesitas con falta de piedras valorado en 300 euros. Un alfiler de identidad de oro amarillo de 18 quilates con la inscripción «ALBA» está tasado en 480 euros.
Relojería modesta y piezas personales
Un Dogma de acero con correa de piel está tasado en 100 euros. Dos Certina vintage de plata, en 150 euros cada uno. Un Kronos chapado en oro, en 50 euros. Un collar barbado de oro amarillo con una placa grabada «Alérgico penicilina y derivados. Jose Luis RZ» aparece valorado en 2.480 euros. Este collar es identificado como una pieza personal de José Luis Rodríguez Zapatero.
El contraste con las piezas de alta joyería
En la misma caja fuerte donde aparecían collares de perlas falsas sin valor se halló un collar de oro blanco con dos esmeraldas de Zambia y diamantes tasado en 278.000 euros. Junto a los pendientes de bebé de 300 euros, otro collar con trece zafiros de Tailandia y diamantes por 220.000 euros. Cerca de una cruz de 50 euros, un collar de rubíes y diamantes de 155.000 euros.
La investigación judicial y las piezas sin justificar
El juez José Luis Calama ha abierto pieza separada porque el conjunto supera 1,3 millones y porque el origen de las joyas, según el auto, «en estos momentos no está justificado». La defensa puede sostener que parte del ajuar tiene explicación doméstica basándose en las cruces, los alfileres infantiles, las perlas falsas y las piezas grabadas.
Implicaciones del informe
La pregunta judicial no es si una familia guarda alfileres de bebé. La pregunta es cómo acabaron en la misma caja fuerte esas baratijas sentimentales y un collar de 278.000 euros. La nueva imputación no nace por una cruz de 50 euros, sino porque esos recuerdos estaban mezclados con alta joyería de enorme valor y sin trazabilidad fiscal o aduanera acreditada.


