Los expresidentes españoles torpedean a sus sucesores
La incapacidad de los expresidentes del Gobierno para pasar a la reserva sin interferir provoca crisis a sus sucesores. Mariano Rajoy, José María Aznar, Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero ilustran este problema en diferentes escalas.
Rajoy abre un boquete a Feijóo
Mariano Rajoy, que cultivaba la discreción desde su salida de Moncloa, causó una polémica como articulista deportivo. Al afirmar que Francia jugaba «sin franceses», el Gobierno de Emmanuel Macron tachó el artículo de «racista e inaceptable». El momento fue inoportuno para Alberto Núñez Feijóo, que encadenaba tropiezos en pactos con Vox y leyes controvertidas.
González y Aznar, censores implacables
Felipe González calificó la ley de amnistía como «un trágala» anticonstitucional y pidió a Pedro Sánchez «dimitir o convocar elecciones». José María Aznar acusó a Rajoy de «pasmosa inacción» ante el ‘procés’ y de «asistir a la lánguida disolución de España».
El caso Zapatero: del supervisor de nubes al fango judicial
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por la Audiencia Nacional en el caso Plus Ultra y el hallazgo de un tesoro oculto en su despacho —diamantes, esmeraldas y relojes tasados en 1,3 millones de euros— han quebrado su legado. Parte del botín guardado en bolsas de Presidencia del Gobierno añadió un tinte novelesco al caso.
Antecedentes: la metáfora de los jarrones chinos
Felipe González acuñó la metáfora de los expresidentes como «jarrones chinos en apartamentos pequeños»: valiosos, pero un estorbo difícil de ubicar.
Implicaciones: un problema con nombre
La injerencia de los expresidentes fractura a sus partidos. El Gobierno de Sánchez recibe el impacto de las andanadas de González y la imputación de Zapatero, mientras el PP lidia con las salidas de tono de Rajoy y Aznar.


