El catedrático Jiménez advierte de corrupción estructural en España
La corrupción es un problema estructural que exige soluciones que hasta ahora no se han planteado, según el catedrático Fernando Jiménez, miembro del GRECO del Consejo de Europa, en una entrevista publicada el 13 de julio de 2026.
Denuncia de corrupción institucional y colonización política
Jiménez, que publica junto al magistrado Joaquim Bosch el libro ‘La corrupción en España: un problema enquistado’, afirma que en España existe una corrupción institucional fortísima y nunca se había llegado al punto de vender una decisión pública a cambio de votos para una investidura. El catedrático califica la amnistía de corrupción institucional brutal y la considera la mayor traición institucional. Sobre la ‘trama Kitchen’, Jiménez señala el manejo de la Policía para tapar casos de corrupción, relacionado con la colonización política de la Administración pública al servicio del partido en el Gobierno. El experto afirma que es inverosímil que ni Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez ignoraran los casos de corrupción en sus partidos, dada la estructura de poder de los partidos en España.
Impunidad y ataque a los jueces
Jiménez sostiene que la corrupción en España tiene un fuerte carácter institucional y que abordarla solo desde el punto de vista penal no sirve. El catedrático critica que los denunciantes de corrupción sufren un elevado coste personal, como el caso de una ingeniera de Acuamed que ha soportado doce juicios por actuar correctamente. Jiménez considera que la protección del informante es esencial. Sobre el ‘lawfare’, Jiménez afirma que no existe tanto como se habla, aunque reconoce casos aislados como el del magistrado Salvador Alba. El experto califica de deleznable nivel de cultura política que los representantes políticos extiendan acusaciones de ‘lawfare’ contra los jueces, lo que ataca pilares del Estado de derecho, según la UE y el Consejo de Europa.
Origen histórico del problema
Jiménez explica que la tradición de corrupción en España viene del siglo XIX, por no haber construido una Administración pública imparcial no manejada por los partidos. El catedrático describe que las estructuras de poder se basan en el clientelismo, una tentación que han tenido todos los partidos con acceso al dinero.
Reformas institucionales necesarias
Jiménez concluye que la solución pasa por reformas institucionales y no por cambiar un partido por otro. El experto propone proteger a los denunciantes, impulsar una ley de financiación de partidos que controle los gastos reales y tomarse en serio la independencia de la Administración pública. Aunque los españoles muestran un alto rechazo a la corrupción según el Eurobarómetro, Jiménez advierte que los ciudadanos son pasivos y miran para otro lado, lo que impide la erradicación del problema.


