Santos Cerdán cumple un año de caída desde Soto del Real
Un año después de ingresar en prisión, Santos Cerdán afronta tres causas judiciales que agravan su situación procesal.
El informe de la UCO marca el inicio del desplome
El 30 de junio de 2025, el juez Leopoldo Puente envió a prisión provisional a Santos Cerdán por su presunto papel central en una organización para obtener «premios económicos» por adjudicaciones públicas. La UCO calculó 620.000 euros abonados y 450.000 euros pendientes en comisiones de Acciona y Servinabar. Los audios de Koldo García, en los que se escucha a Cerdán dirigiendo el reparto de mordidas con el exministro José Luis Ábalos, fueron devastadores para sus defensores.
Tres tramas delictivas y la red de la SEPI
La Audiencia Nacional sitúa a Cerdán al frente de Hirurok, la red de la SEPI, junto a Antxon Alonso, Leire Díez y el expresidente Vicente Fernández. El juez Pedraz le atribuye jerarquía superior y el objetivo de «asaltar» la SEPI. Además, el juez sostiene que puso «a disposición de la estructura criminal la propia estructura del partido» en las llamadas cloacas de Ferraz.
El segundo informe patrimonial y la picota pública
La UCO prepara un segundo informe patrimonial para reconstruir el rastro del dinero, bienes y sociedades de su entorno. Su mujer, Francisca Muñoz, compareció en la comisión del Senado por el ‘caso Koldo’, donde se citaron sus abultados gastos en El Corte Inglés. Cerdán ha regresado a su localidad natal de Milagro (Navarra) y sigue declarándose inocente.
Un año desde la doble instantánea
El 12 de junio de 2025, en el Congreso, Pedro Sánchez fulminó con la mirada a Cerdán, que ya sabía del informe de la UCO. El 4 de julio, su mujer llegó a la cárcel de Soto del Real para visitarle. Esas imágenes resumen la caída política al abismo del antiguo hombre fuerte de Ferraz.
Implicaciones de un año de caída libre
El horizonte procesal de Cerdán se ha agravado con tres causas abiertas. Las investigaciones alcanzan a su entorno familiar y a la estructura del PSOE. La historia política no espera a la sentencia firme.


