Gobierno presenta modelo de financiación con 4.700 millones para Cataluña
El Gobierno de Pedro Sánchez lleva este miércoles al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) el nuevo modelo de financiación autonómica pactado con ERC. El modelo otorga 4.700 millones de euros adicionales a Cataluña, pero no cumple el concierto económico prometido en 2024. La propuesta, negociada al margen del resto de comunidades, genera rechazo y su aprobación en el Congreso es incierta.
El modelo llega al CPFF con cifras y límites
El nuevo modelo incluye una inyección total de 21.000 millones a la financiación autonómica, de los que 4.700 millones corresponden a Cataluña. El Gobierno defiende que «nadie pierde» con la reforma. Respecto al principio de ordinalidad –que Cataluña ocupe el mismo puesto en ingresos y recibos–, las cifras lo cumplen para 2027, pero no queda recogido en el modelo como exigía ERC. Sobre el IRPF, el Ejecutivo abre la puerta a aumentar la porción autonómica por competencias exclusivas (Policía y Prisiones), pero no se contempla la gestión, recaudación, liquidación e inspección total de este impuesto, como se prometió en 2024.
Rechazo de las comunidades y dudas en el Congreso
El método de negociación bilateral indigna al resto de comunidades del régimen común. El modelo cuenta con la oposición de las comunidades del PP, así como de la Castilla-La Mancha del socialista Emiliano García-Page y con los recelos de la Asturias de Adrián Barbón. En el CPFF, el Gobierno aprobará el texto gracias a su mayoría, pero luego deberá pasar al Congreso, donde no tiene asegurada la mayoría necesaria.
Antecedentes: el acuerdo de 2024 y la ruptura de ERC
En julio de 2024, ERC cerró con el PSC y el PSOE un acuerdo para investir a Salvador Illa como presidente de la Generalitat. A cambio, el Gobierno se comprometió a implementar un concierto económico a la catalana, con traspaso de la gestión y recaudación de todos los impuestos. El preacuerdo supuso la ruptura interna de ERC: solo el 53% de los militantes lo apoyaron, y la mitad de la cúpula, con Pere Aragonès y Marta Rovira, abandonó el partido.
Implicaciones del nuevo marco
El nuevo modelo no materializa el concierto económico que ERC exigía, pero aumenta los recursos de la Generalitat y respeta parcialmente la ordinalidad. La relación de bilateralidad –negociado al margen del CPFF– se ha mantenido solo en la Comisión Mixta Estado-Generalitat. El pacto, que debe pasar por el Congreso, no tiene garantizada la mayoría y la oposición de las comunidades seguirá siendo un obstáculo para el Gobierno de Sánchez.


