Sánchez anuncia un año más de Gobierno sin concretar presupuestos
Un año para culminar la legislatura. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó este martes un balance triunfal de sus ocho años en La Moncloa, donde afirmó que queda ese plazo. Sánchez evitó comprometerse a presentar los Presupuestos antes de septiembre, rehusó autocrítica por corrupción en el PSOE y reivindicó los logros profesionales de su mujer y su hermano.
Sánchez elude el calendario presupuestario
En un acto en el salón Barceló de la Moncloa, Sánchez se explayó durante más de una hora con gráficos económicos. Afirmó que su «intención» es presentar en 2026 un proyecto de Presupuestos, pero se resistió a aclarar si lo hará antes de que acabe septiembre. La Constitución marca ese plazo, y la tramitación parlamentaria está tasada en 22-24 días desde el registro hasta el debate de totalidad. «La Constitución dice que también cuando gobierna la izquierda las legislaturas son de cuatro años», ironizó, sin concretar fechas.
Fracaso de medidas clave por falta de acuerdo
El Consejo de Ministros previsto para ese martes iba a aprobar un macrorreal decreto con prórroga automática de alquileres, subida del IVA de alquileres turísticos al 21% y reforma de la ley del suelo. Sin embargo, la falta de acuerdo con los grupos llevó a PSOE y Sumar a desistir, retomando la negociación en septiembre. Esa misma falta de acuerdo ha naufragado en el Congreso el Plan de Regeneración Democrática de julio de 2024 y el Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción de 2025.
Antecedentes: la puerta al adelanto electoral
El pasado 18 de junio, en Bruselas, Sánchez abrió por primera vez la puerta a un adelanto electoral técnico, como el que reclama el PNV si no se aprueban los Presupuestos de 2027. En el propio PSOE se asume que las próximas elecciones no serán en julio de 2027, sino en febrero o marzo de ese año. Este martes, Sánchez insistió en agotar los cuatro años completos de mandato.
Implicaciones: sin presupuestos y sin autocrítica
El presidente no dejó hueco para la autocrítica, más allá de reconocer problemas en vivienda. Defendió la ley de integridad pública aprobada en el Consejo, pero evitó mencionar los casos de corrupción en el PSOE: el caso Koldo, las diligencias contra su mujer Begoña Gómez, la imputación de Santos Cerdán y la prisión de José Luis Ábalos. La ausencia de un calendario presupuestario firme abre la vía a un posible adelanto electoral si el PNV retira su apoyo.


