90 años de la Guerra Civil: anuncios para buscar familiares
Millones de familias rotas usaron clasificados de prensa para reencontrarse. El texto narra cómo ciudadanos de ambos bandos publicaron anuncios en diarios para localizar a desaparecidos durante el conflicto de 1936-1939 y la posguerra.
Anuncios de desaparecidos en la prensa de 1936
En octubre de 1936, Josefa Vázquez preguntaba por su marido Manuel en ‘El Comercio’. En diciembre de 1936, Miguel buscaba a su amigo Ángel Eriza en ‘La Prensa’. En junio de 1937, en ‘Adelante’ se rogaban noticias de Anita Peña, de 6 años, perdida en las evacuaciones de Málaga. En ‘ABC’ se buscó a Juan Mera, sordomundo desaparecido.
Buzones de guerra y clasificados
Las peticiones aparecían en apartados de información de guerra y refugiados, los denominados «buzones de guerra», y en páginas de «anuncios por palabras». El volumen fue tan abrumador que los diarios tuvieron que limitar la cantidad de anuncios sobre desaparecidos. «Todo el mundo busca a alguien», escribió Juan Marsé.
Censura postal y comunicación entre zonas
España quedó dividida en dos bandos. Cada lado construyó su sistema de censura para que no llegara información al enemigo. Las cartas pasaban por oficinas con sellos como «abierta por censura» o «censura militar». La censura era ejercida por militares y la Iglesia en un bando, y por miembros de la UGT y FAI en el otro.
La Cruz Roja y las 25 palabras
En julio de 1936, la CRUZ ROJA estableció delegaciones en Madrid, Barcelona, Burgos y Sevilla. Recibió cinco millones de misivas. Las cartas viajaban a Ginebra. «Su labor no era censurar, sino comunicar una zona con otra», señala el filatelista José Luis Rodríguez. Los mensajes debían tener 25 palabras y decir si el remitente estaba bien.
Testigo del exilio: los archivos conservados
Los documentos descansan en bibliotecas digitalizadas como la BIBLIOTECA NACIONAL o los ARCHIVOS NACIONALES DE PARÍS. Marine Garnier, archivista, afirma: «Tú eres el enlace entre quienes buscan y la historia que se perdió». Consuelo González, que huyó a Francia en 1939, recibió una carta de su marido Ricardo con una fecha para reencontrarse en Madrid. Ninguno de los dos vive para contarlo, pero una parte de ellos respira en estos documentos.
Implicaciones de archivo y memoria histórica
En el 90 aniversario, la forma de trazar el pasado se encuentra en bibliotecas, archivos y hemerotecas. Los documentos están a la espera de ser consultados, muchas veces por miedo a reabrir viejas heridas. La necesidad de reencontrarse supera a cualquier ideología.


