PP, Vox y Junts tumban la senda de estabilidad presupuestaria
PP, Vox y Junts tumban la senda de estabilidad en el Congreso, paso previo a los Presupuestos, en un pleno donde el Gobierno logra la aprobación de la ley de dependencia de Bustinduy. El Ejecutivo constata la falta de mayoría para las Cuentas pero niega el fin de la legislatura.
Pleno sin senda pero con ley de dependencia
El Congreso debate el techo de gasto y la senda de estabilidad. PP, Vox y Junts rechazan la propuesta. El ministro de Hacienda, Arcadi España, defiende que el fracaso perjudica a las comunidades autónomas. La ley de dependencia de Bustinduy recibe luz verde con el voto a favor del PP. La norma implica una inyección de 6.200 millones de euros para 2026 y 2027, el blindaje estatal del 50% de la financiación y permite envejecer en el domicilio.
Críticas de la oposición al Ejecutivo
La diputada Marí Bosó (PP) afirma que “no hay senda de estabilidad que tape un Gobierno sin mayoría que únicamente puede ofrecer más parálisis y más corrupción”. Josep María Cruset (Junts) califica el debate de “teatrillo” y acusa al Gobierno de tratar de “tapar el latrocinio de los suyos” asediado por la corrupción. Podemos rechaza el apoyo por el aumento del gasto militar y lo tilda de “pistoletazo de salida de la campaña electoral”.
Propuesta idéntica a la rechazada en años anteriores
El texto_1 señala que varios grupos recriminan al Gobierno presentar una propuesta de reparto del déficit y la deuda idéntica a la que la Cámara ya rechazó en años anteriores. El PP replica que la regla de gasto impide a las administraciones usar el excedente. Junts esgrime que con la propuesta solo uno de cada 100 euros iría a Cataluña, mientras los catalanes “pagan 21 de cada 100”. Vox denuncia que el PSOE sitúa a los españoles “en la cola” de los servicios públicos detrás de los inmigrantes.
Apoyos y advertencias de los socios de investidura
El PNV vota a favor de las iniciativas pero advierte que su respaldo a los Presupuestos dependerá de la negociación. ERC se dice “enfadado” porque no se haya cambiado el sistema de financiación, aunque apoya. Bildu defiende que el Gobierno no tire la toalla. El texto_1 indica que el Ejecutivo concibe las Cuentas como un escaparate electoral y que Sánchez ajustará el calendario para presentar el proyecto, sabiendo que un rechazo forzará la disolución de las Cortes.


