Gallardo afirma que la acusación popular ganó el juicio social
El expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, declaró que la acusación popular ha ganado el juicio social al finalizar el proceso contra el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, en la Audiencia Provincial de Badajoz. El juicio queda visto para sentencia.
Declaraciones de Gallardo sobre el proceso judicial
Miguel Ángel Gallardo ha afirmado que «las acusaciones populares ya han ganado el juicio social». El exlíder socialista ha indicado que la acusación popular ha perdido el interés del juicio y que algunos letrados se han ido porque han realizado el «juicio mediático paralelo». Gallardo ha reiterado su inocencia y la del resto de acusados, y ha señalado que la única culpabilidad de los acusados es no tener las mismas ideas que la acusación popular.
Derecho a la última palabra de los acusados
Cinco de los once acusados han ejercido su derecho a la última palabra. David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha declinado dirigirse al tribunal. El alcalde de Castuera, Francisco Martos, ha confesado que «sigo sin entender qué ha pasado exactamente» y ha defendido su labor pública de 24 años, afirmando que jamás ha tenido una nota de reparo de la Intervención ni de la Secretaría.
Repercusión del proceso en los acusados
Manuel Candalija, actual responsable de Cultura, ha señalado a las acusaciones populares como responsables del «acoso mediático» que han sufrido durante dos años. Ha indicado que algunas actividades se han visto perjudicadas por el proceso judicial. Félix González ha calificado el proceso como «un calvario de estos dos últimos años» que espera que termine pronto. Ricardo Cabezas ha defendido la labor de la Diputación como referente nacional.
Antecedentes del caso
El juicio se ha celebrado en la Audiencia Provincial de Badajoz por el supuesto enchufe a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, que se enfrenta hasta seis años de cárcel.
Implicaciones del juicio social
Las declaraciones de los acusados indican una división entre el resultado judicial y la percepción pública del caso, con la acusación popular como actora principal del juicio mediático.


