Zapatero defiende presunción de inocencia de Santos Cerdán en comisión del Senado
José Luis Rodríguez Zapatero declaró en la comisión de investigación del ‘caso Koldo’ a petición del PP. El expresidente del Gobierno mostró respeto por el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y subrayó que le acompaña la presunción de inocencia. Criticó las acusaciones del PP y Vox por vulnerar este principio.
Declaración ante la Cámara Alta
Zapatero afirmó tener «un respeto importante» por Santos Cerdán y pidió que se dejaran las especulaciones políticas. Dijo que «todavía le acompaña la presunción de inocencia» y que no corresponde hacer valoraciones personales, ya que no eran el objeto de la comisión. La senadora de UPN, María Caballero, fue quien le preguntó por Cerdán.
Respuesta a otros grupos
Ante preguntas del senador de Junts, Eduard Pujol, recalcó su posición. Más tarde, con el senador del PP Fernando Martínez Maíllo, el tono se tensó. Zapatero criticó que se le acuse por coincidir con personas ahora en prisión y espetó una pregunta retórica a Maíllo sobre reuniones con delincuentes.
Crítica a la oposición
El expresidente fue tajante con los senadores del PP. Les acusó de haber cambiado el principio de inocencia por su contrario y de centrarse en «calumnias» e «injurias». Aseguró que la postura del PP y Vox vulnera un principio básico del Estado de derecho.
Contraste con la posición del PSOE
Las palabras de Zapatero contrastan con la posición distante del Partido Socialista que dirige Pedro Sánchez sobre el papel presunto de Cerdán en la trama. El expresidente insistió en que debe ser considerado «inocente hasta que se demuestre lo contrario».
Antecedentes de la comparecencia
Zapatero acudió a la comisión del Senado por el ‘caso Koldo’ a petición del PP. Durante su intervención, el nombre de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, salió en varias ocasiones. El expresidente evitó hacer valoraciones personales, argumentando que no eran el objeto de la investigación.
Implicaciones del testimonio
La declaración pone de relieve la defensa de la presunción de inocencia por parte de Zapatero frente a las acusaciones políticas. Subraya el conflicto entre el relato judicial y el político en un caso de corrupción que afecta a figuras del PSOE. El testimonio se enmarca en una investigación en curso.


