Teniente coronel Tejero asalta Congreso de Diputados el 23-F
Documentos desclasificados revelan red de involucrados secundarios en el golpe de Estado. Los archivos exhiben decisiones apresuradas, errores de comunicación y preocupaciones que marcaron la jornada del 23 de febrero de 1981.
Actores civiles y enlaces
García Carrés fue el principal enlace civil de los golpistas, manteniendo comunicación constante con Tejero. Acabó siendo el único protagonista sin uniforme condenado por el asalto. Carmen Díez, esposa de Tejero, mostró creciente indignación hacia la cúpula militar conforme el golpe perdía impulso.
Mandos militares y sus roles
El teniente general Jesús González del Yerro Martínez planificaba un nuevo golpe tras el 23-F. José Luis Aramburu Topete, director general de la Guardia Civil, dirigió los cinturones policiales e intentó negociar con los asaltantes. José Juste Fernández, jefe de la División Acorazada Brunete, ordenó paralizar las maniobras al concluir que el asalto no era respaldado.
Ejecutores y brechas de seguridad
El capitán José Antonio Merlo ejecutó la ocupación militar de RTVE y se negó a acatar órdenes que no emanaran de su coronel. El capitán de la Guardia Civil Sánchez Valiente huyó de España con documentación secreta. Ramón de Meer, teniente coronel, obtuvo información sensible del CESID al ser confundido con otro mando.
Antecedentes de la trama
Los documentos desclasificados permiten reconstruir la red de involucrados en el golpe de Estado. Incluyen desde altos mandos militares hasta civiles y oficiales de los servicios de inteligencia. Los informes esconden una malla de personajes secundarios cuyas trayectorias trazan la profundidad de la trama.
Implicaciones y seguimiento posterior
Tras el fracaso del golpe, los servicios de información vigilaron estrechamente movimientos por temor a nuevas conspiraciones. Una nota confidencial reveló que seguían cada uno de los movimientos de Ramón de Meer, descrito como el «cerebro» de un nuevo núcleo involucionista.


