La Policía descartó asalto al Congreso en el 23-F para evitar entre 80 y 110 muertes
El asalto frontal al Congreso por los GEO fue descartado al calcular que causaría entre 80 y 110 víctimas. Esto ocurrió durante la gestión de la crisis desde la Zarzuela, mientras el Gobierno estaba secuestrado.
Zarzuela: centro de mando alternativo
Durante el secuestro del Gobierno, el Palacio de la Zarzuela se convirtió en sede del poder Ejecutivo. Allí se formó un gabinete de crisis con Juan Carlos I, mandos policiales y militares, y el Gobierno provisional de subsecretarios presidido por Francisco Laína.
El plan descartado de los GEO
Este gabinete llegó a plantear el asalto al Congreso por los GEO. Un informe interno desclasificado detalla que se calculó que el fuego cruzado en el hemiciclo habría causado una carnicería. Ante estas cifras, se priorizó la vía de la capitulación.
Antecedentes: una decisión para evitar un baño de sangre
El informe de la Brigada de Interior, fechado el 18 de marzo de 1981, explica por qué las fuerzas de seguridad no intervinieron de forma inmediata. Se permitió que la ocupación se prolongara mientras se buscaba una salida negociada, descartando una intervención violenta.
Cierre: el fin del secuestro con el ‘pacto del capó’
La intentona golpista finalizó al mediodía del 24 de febrero con el acuerdo de rendición conocido como ‘pacto del capó’. El documento se firmó sobre el capó de un vehículo militar, poniendo fin a las 17 horas de secuestro del Congreso por el Teniente Coronel Antonio Tejero.


