Expertos niegan desmovilización general del voto de izquierdas y apuntan a oferta política
Entre un 15% y un 17% de quienes votaron al PSOE en 2023 habrían migrado a la abstención o indecisión. Tres analistas electorales examinan las dificultades de la izquierda. Señalan que el PSOE se escora a la izquierda, vaciando el centro, y que el problema es la oferta política, no la pereza del votante.
El síntoma y la enfermedad del electorado
César Calderón, fundador de la consultora Redlines, advierte que la desmovilización es el síntoma, no la enfermedad. Indica que los partidos culpan al «votante perezoso» en lugar de analizar si su oferta política es útil. Ignacio Urquizu, de Metroscopia, coincide: Insistir en la desmovilización es un placebo.
El centro político se vacía
Los expertos coinciden en que la exacerbación ideológica está vaciando el centro. Urquizu cuantifica que la orfandad política llega al 30% en el centro, frente al 13% en la extrema izquierda. Eva Silván, de Silván & Miracle, apunta que, aun en un contexto polarizado, el 25% del electorado se identifica como moderado.
El desplazamiento del PSOE y sus consecuencias
Eva Silván constata que el PSOE es el partido que se mueve del centro hacia la izquierda. Según el CIS, un 15% del electorado de Sumar, un 12% de ERC y un 4% de Bildu se irían al PSOE en unas generales. Sánchez explota muy bien el voto útil contra la ultraderecha, afirma. El problema, señala Urquizu, es que este escoramiento desincentiva al centroizquierda.
Repercusión en el bloque de izquierdas
El escollo para las alternativas a las derechas no sería una desmovilización generalizada, sino que las izquierdas más escoradas se quedan sin votantes para recobrar músculo. Esto cuestiona la viabilidad de la propuesta de confluencia de Gabriel Rufián, portavoz de ERC.
Antecedentes: Un mantra para explicar las cuitas
‘Lo que nos pasa es que nuestro electorado está desmovilizado’ es el mantra con el que las siglas de izquierdas tratan de explicarse sus problemas. Este lenguaje de combate es usado por el presidente Pedro Sánchez y por el portavoz de ERC, Gabriel Rufián.
Cierre: Agotamiento emocional y pragmatismo social
Calderón describe un proceso de desmovilización asimétrico por agotamiento emocional, donde votantes progresistas optan por la abstención técnica. Urquizu concluye que esta es una sociedad muy pragmática, a la que ya no le basta con que los servicios sean públicos: quiere que funcionen. El reto, según Silván, no es la unidad, sino el proyecto.


