PP y Vox retoman contactos para investir a Guardiola en Extremadura
PP y Vox han expresado su disposición a reiniciar las negociaciones para un gobierno de coalición en Extremadura. La presidenta en funciones, María Guardiola (PP), anunció que llamaría al equipo de Vox, cuyo líder regional, Óscar Fernández, garantizó que atenderían la llamada. El objetivo es evitar la repetición electoral.
Un reinicio con distancias evidentes
La predisposición a hablar es el único punto en común. La distancia entre las exigencias de Vox y las cesiones del PP es grande. Los votos prestados por el PP a Vox para lograr representación en la Mesa de la Asamblea no han acercado posturas. Óscar Fernández afirmó que si el PP pretende «comprarnos con migajas va por mal camino». Guardiola respondió que fue un gesto de generosidad, no un intento de compra.
La estrategia del PP en la Mesa
El PP, ganador de las elecciones, logró tres de los seis puestos en la Mesa de la Asamblea de Extremadura. Esta estrategia le permitió zanjar el primer punto del futuro acuerdo y evitar el error de 2023, permitiendo la presencia de Vox en el órgano de control. La Presidencia de la Mesa no fue objeto de debate, aunque Vox la quería como parte de un acuerdo global.
Lo que queda por negociar
El resto de la negociación se centra en medidas programáticas y consejerías. Vox exige medidas concretas, una vicepresidencia y consejerías con presupuesto. Óscar Fernández declaró que «Extremadura quiere más del doble de Vox y lo vamos a cumplir». Guardiola replicó que un partido con un 17% de los votos no puede negociar como si hubiera ganado.
Los escenarios posibles
Con este punto de partida, el acuerdo se antoja complicado. La oferta del PP ha sido calificada de insulto por Vox. Aun así, se espera el pacto porque es el único camino para que Guardiola sea presidenta, dado que la abstención del PSOE, Unidas por Extremadura y el propio Vox está descartada. El otro escenario es la repetición electoral.
Antecedentes del desencuentro
El reinicio de contactos se produce pese al desencuentro plasmado en la constitución de la Mesa de la Asamblea de Extremadura. Ambos partidos intentan superar la desconfianza mutua tras ese episodio.
Implicaciones del fracaso
Si no se logra un acuerdo, se abocaría a la repetición electoral. Este escenario no asusta a los otros partidos, pero el PP quiere evitarlo tras no conseguir la mayoría absoluta que buscaba con el adelanto electoral.


