Documentos del 23-F revelan tres nuevos golpes y un atentado planeado contra el Rey
Los golpistas del 23-F planearon tres nuevos levantamientos y un atentado contra el Rey Juan Carlos I. Los 167 documentos desclasificados detallan las operaciones previstas tras el fracaso de la primera intentona. La información incluye transcripciones de llamadas de aquella noche.
Los planes posteriores al 23-F
Tras el fracaso, los insubordinados se organizaron en células bajo la premisa de que el golpe seguía siendo necesario. Urgieron la ‘operación González del Yerro / Cortina’, que contemplaba un gobierno de coalición UCD-PSOE tutelado por militares o un golpe a la turca con supresión de partidos y autonomías. La UME propugnaba en 1982 un Directorio Militar para instaurar una República Nacional autoritaria.
El obstáculo real y la ‘operación Hermés’
Para ejecutar los planes, los golpistas veían al Rey como su principal obstáculo. Plantearon la ‘operación Hermés’, un atentado contra Juan Carlos I el 24 de junio, su onomástica. Consideraban que el Monarca había tomado un camino suicida al vincularse con el sistema parlamentario.
La tensa noche en Zarzuela
Las transcripciones desclasificadas detallan la cronología. A las 18:22 horas, el asalto al Congreso causó impacto en Zarzuela. El Rey habló con los generales Alfonso Armada y Milans del Bosch. A las 20:00 horas, detectaron que TVE estaba ocupada por una unidad militar. El gabinete de crisis estudió y descartó un asalto al Congreso por riesgo de carnicería.
El mensaje real que cambió el rumbo
Entre las 20 y las 21 horas, el Rey envió un télex a los mandos militares ordenando mantener el orden constitucional. A la 1:12 de la madrugada se emitió su mensaje televisado, tras lo cual ordenó a Milans del Bosch retirar las unidades. Un télex a Valencia afirmó: Cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey, es contra el Rey.
La rendición y el ‘pacto del capó’
En la mañana del 24 de febrero, Tejero accedió a rendirse bajo condiciones, principalmente la ausencia de represalias para la tropa. Esto desembocó en el pacto del capó, firmado sobre un vehículo militar, que formalizó los términos de la rendición y el desalojo del hemiciclo.


