Abascal garantiza que Vox es un partido «limpio» tras denunciar a Revuelta
Vox presentó una denuncia ante la Autoridad Independiente de Protección del Informante (AIPI) por la falta de transparencia de su organización juvenil afín. El presidente de Vox, Santiago Abascal, hizo estas declaraciones en un acto electoral en Casares de las Hurdes (Cáceres).
Exigencia de información sobre fondos
La dirección de Vox trató de recabar datos sobre presuntas irregularidades contables en las donaciones recogidas por Revuelta para la dana. Según audios revelados, el eurodiputado Jorge Buxadé y la secretaria general adjunta Montse Lluis presionaron al secretario general de Revuelta, Pablo González Gasca, para que entregara información sobre sus cuentas.
Presión para disolver la organización
Posteriormente, animaron a González Gasca a disolver la asociación y a destinar el remanente de tesorería a organizaciones sin ánimo de lucro. Fuentes de Vox explican que actuaron ante la negativa de Revuelta a presentar sus cuentas para ser analizadas internamente.
Las acusaciones de la contraparte
Pablo González Gasca ha afirmado en la red social X que fue «presionado» para ceder el control de Revuelta a Vox. Declara que le acusaron de delitos que no cometió, todo a cambio de entregar la organización, y acusa a «personas individuales» de haberse «corrompido».
Contexto de las declaraciones
Abascal habló durante un acto de campaña para las elecciones de Extremadura. Allí denunció que existe un interés en involucrar a Vox en «porquerías» con las que, según él, no tiene nada que ver, una pretensión que atribuye a las terminales mediáticas de Génova 13 y de Ferraz.
Repercusión y postura oficial
El líder de Vox aseguró que su partido exigió transparencia «con contundencia y de manera sostenida» a Revuelta. Abascal garantizó que Vox va a seguir combatiendo la corrupción y demostrando y exigiendo transparencia, distanciándose de las prácticas que atribuye a otros partidos.


