Vox mantiene su agenda de ataques al Gobierno durante el luto por Adamuz
Vox no interrumpió su campaña contra el Gobierno durante los tres días de luto oficial por el accidente ferroviario de Adamuz. El partido, a instancias de Santiago Abascal, decidió mantener su estrategia de confrontación.
La decisión de romper el silencio
El Comité de Acción Política de Vox, a petición de Santiago Abascal, tomó la decisión el lunes. Nadie en la dirección se opuso. Un dirigente argumentó que los españoles no votan al partido «para que utilicemos el silencio disfrazado de institucionalidad».
Abascal justifica la postura
El líder de Vox declaró: «Yo no soy una plañidera». Afirmó que su obligación es «decir la verdad y denunciar la corrupción del Gobierno». Sentenció que el luto y el silencio «no pueden servir para no denunciar que la corrupción mata».
Una estrategia alejada del consenso
Vox presume de evitar el tacticismo y los cálculos electorales. Desde el alto mando señalan que toman este tipo de decisiones «a despecho de las consecuencias electorales». La formación no acude a actos institucionales como el desfile del 12 de octubre.
Antecedentes de ruptura institucional
En los últimos años, Vox se ha situado fuera del consenso de los dos grandes partidos en asuntos institucionales. Abascal argumenta: «No vamos a compartir tribuna con este Gobierno, que es una mafia, en ningún lugar».
Cierre: Una línea política definida
La decisión de Vox consolida su estrategia de confrontación permanente con el Gobierno. El partido mantiene su agenda de ataques independientemente de contextos de luto o consenso institucional.


