Guerra rompe relación política entre Sánchez y Von der Leyen
El conflicto en Irán ha terminado con siete años de sintonía política. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantienen posturas enfrentadas sobre los ataques de Estados Unidos e Israel.
Un frente común que se resquebraja
La guerra de Irán ha roto una relación consolidada durante siete años. Sánchez califica los bombardeos como «un atropello a la legalidad», mientras Von der Leyen afirma que «nadie debería derramar ni una lágrima por el régimen iraní». Esta divergencia abre dos frentes en Europa, con Sánchez aliado con el presidente del Consejo, el portugués António Costa.
De la luna de miel al desencuentro
La simbiosis política previa incluía apoyo a la candidatura de Von der Leyen, fondos ‘Next Generation’ para España y coincidencias en liderazgo climático y energía renovable. Sánchez colocó a Teresa Ribera como vicepresidenta de la CE. Los primeros desacuerdos surgieron en la guerra de Gaza, donde Sánchez se desmarcó de la postura proisraelí inicial de Von der Leyen.
Antecedentes de una alianza improbable
Pedro Sánchez y Ursula von der Leyen formaban una pareja política improbable. Él, un progresista español; ella, una conservadora alemana. Sin embargo, congeniaron y mantuvieron una relación cercana durante años, con gestos afectuosos y miradas cómplices en sus encuentros.
Implicaciones para el equilibrio europeo
La ruptura afecta al equilibrio en Bruselas. Sánchez era un aval para Von der Leyen, legitimándola como opción bipartidista. La CE y el Consejo Europeo mantienen posturas divergentes. La relación entre el PSOE y la CE entra en una fase de distanciamiento.

