España y Nicaragua expulsan mutuamente a sus embajadores
España y Nicaragua han expulsado de forma recíproca a sus embajadores, lo que supone una ruptura de las relaciones bilaterales. La decisión nicaragüense, tomada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, se produjo este domingo contra el embajador español Sergio Farré. El Ministerio de Exteriores español respondió este lunes con la expulsión del embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Carlo Gelli.
Desencadenante de la crisis diplomática
El régimen de Ortega y Murillo ordenó la salida del embajador español Sergio Farré, quien había llegado a Managua a principios de diciembre. España calificó su respuesta de «forma recíproca». Pese a la ruptura, las legaciones de ambos países seguirán funcionando parcialmente con cargos subalternos.
Antecedentes de tensión bilateral
Ambos países ya habían trasladado sus diferencias al campo diplomático con anterioridad. El Gobierno de Pedro Sánchez se negó a reconocer los resultados de las elecciones nicaragüenses de 2021. Los gobiernos españoles han denunciado las persecuciones contra la oposición y la violación de los derechos humanos en Nicaragua desde el retorno de Ortega a la presidencia en 2007.
Contexto político del régimen nicaragüense
Daniel Ortega retornó a la presidencia de Nicaragua en 2007. Junto a su esposa, Rosario Murillo —nombrada copresidenta—, lidera un régimen presidencialista. La persecución a los opositores es su método para mantenerse en el poder. Esta represión se ha extendido contra antiguos compañeros del FSLN.
Consecuencias y dependencia regional
Daniel Ortega ha mantenido su régimen durante 18 años con ayuda del gobierno chavista venezolano. La caída de Nicolás Maduro coloca ahora en una complicada situación a Ortega y Murillo, al perder a su aliado político más valioso. Exteriores español asegura que continuará trabajando para tener las mejores relaciones con el pueblo de Nicaragua.


