Marlaska blindó a la directora de la Guardia Civil pese a reuniones
Interior admitió los encuentros entre Mercedes González y Leire Díez tras negarlos. Marlaska descartó el cese al afirmar que no hubo contenido sobre la trama.
Interior rectifica y avala a González
El ministro Fernando Grande-Marlaska defendió este viernes la continuidad de Mercedes González al frente de la Guardia Civil. El Ministerio del Interior reconoció oficialmente la noche del jueves que la directora general se reunió con Leire Díez. Marlaska afirmó que «ella en ningún momento me dijo que hubiera mantenido ninguna reunión con Leire relativa a los hechos de la trama». El ministro aseguró que su confianza es plena y que no destituirá a González.
Comunicado oficial y versión de los encuentros
Interior emitió un comunicado nocturno en el que redujo los contactos a «encuentros personales o laborales» y negó cualquier intervención contra la UCO. La versión oficial sostiene que González conoció a Leire Díez en su etapa como delegada del Gobierno en Madrid. Según el departamento, la relación fue mediante intercambios de WhatsApp sobre movilizaciones laborales en Correos. Interior admite un primer encuentro en una cafetería cercana a la Dirección General, de unos 15 minutos, donde no se habló del trabajo del Cuerpo.
Antecedentes: Negativas y sumario judicial
El 28 de mayo, Marlaska negó de forma categórica cualquier reunión de la directora con Leire Díez. Afirmó que González «no ha tenido ninguna reunión con ninguna persona». El sumario de la Audiencia Nacional sitúa los contactos en un contexto más delicado. La UCO sostiene que Leire abrió una vía con González para actuar a nivel administrativo contra la unidad que investigaba causas sensibles para el PSOE y el Gobierno. Los agentes sitúan al menos tres reuniones: el 30 de septiembre de 2024, el 20 de diciembre de 2024 y el 2 de abril de 2025.
Implicaciones y posiciones políticas
Marlaska separó la investigación de la Audiencia Nacional de la actuación de González. El mensaje político del ministerio es claro: no contempla su destitución. La directora general afirmó que «jamás ha participado en ninguna operación contra ninguna unidad de la Guardia Civil» y que no ha interferido en investigaciones. La repercusión judicial y política del caso continúa abierta.


