Montero presenta en el CPFF su modelo de financiación con solo el apoyo de Cataluña
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se enfrenta al rechazo de las comunidades socialistas de Asturias y Castilla-La Mancha en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). La propuesta, pactada previamente con Esquerra Republicana (ERC), es calificada por varias autonomías como un «plato precocinado con el independentismo».
Descontento generalizado en las autonomías
La reunión celebrada en el Ministerio de Hacienda mostró un malestar común entre la mayoría de comunidades. La consejera catalana Alicia Romero (PSC) fue la única en defender el modelo, argumentando que las comunidades del Partido Popular (PP) recibirían el 70% de los 21.000 millones de recursos adicionales. El resto de asistentes criticaron la falta de negociación previa.
Críticas desde las comunidades socialistas
La vicepresidenta asturiana, Gimena Llamedo, ya había mostrado su rechazo al principio de ordinalidad, que prioriza la capacidad fiscal. El consejero de Castilla-La Mancha, Alfonso Ruiz Molina, lo definió como una «línea roja» para su región, al considerar que beneficia a quien más tiene.
El principio de ordinalidad y sus efectos
María Jesús Montero admitió que el principio de ordinalidad solo se cumple plenamente para Cataluña, que recibiría 4.700 millones extra. Madrid, siendo la que más aporta, sería la segunda en recibir, con 2.555 millones adicionales. La ministra argumentó que el modelo reduce la brecha de financiación por habitante de 1.500 a 700 euros.
Repercusión política y reproches internos
Ruiz Molina reprochó a Montero que no exista una propuesta oficial del PSOE y que la iniciativa no cumpla lo acordado en el congreso federal del partido de 2024. Varias comunidades, incluida Andalucía a través de Carolina España, criticaron la falta de un fondo transitorio de nivelación durante los más de once años que el modelo lleva caducado.
Antecedentes de un modelo caducado
El sistema de financiación autonómica actual está caducado desde 2014. La propuesta presentada por Montero reforma el modelo de 2009 y nace de un pacto previo con ERC, anunciado por su líder, Oriol Junqueras, tras reuniones con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Cierre: Adhesión voluntaria y expectativas
Montero trasladó que la adhesión al nuevo modelo será voluntaria, aunque el Gobierno calcula que ninguna comunidad podría rechazarlo, ya que todas, excepto Extremadura y Cantabria, recibirían más fondos. La aprobación final depende del Congreso de los Diputados.


