España rechaza desplegar fragata en Ormuz y pide a la ONU proteger a sus cascos azules en Líbano
España no participará en una misión naval de la UE en el estrecho de Ormuz. La ministra de Defensa, Margarita Robles, reiteró la negativa del Gobierno durante una visita a la base de El Goloso. También desveló que pidió a la ONU interceder ante Israel para garantizar la seguridad de los 670 cascos azules españoles en Líbano.
Un «no» rotundo a la operación en Ormuz
La ministra Margarita Robles respondió a la petición de la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas. Robles señaló que «nos planteamos la exigencia de que la guerra termine porque no tiene ningún sentido, es ilegal». La propuesta de Kallas era establecer una misión europea o de la ONU para mantener abierto el estrecho, crucial para el transporte del 20% del petróleo mundial.
Antecedentes del despliegue militar español
España ya desplegó la fragata Cristóbal Colón en coordinación con Francia para una misión defensiva en Chipre. Este despliegue se produjo después de que un dron iraní impactara en una base británica en la isla. Robles descartó modificar el mandato de la operación Aspides de la UE para actuar en Ormuz.
Preocupación por la seguridad en Líbano
Robles contactó con el secretario general de la ONU, António Guterres, y otros altos cargos. Les solicitó que dijeran a Israel que es fundamental «garantizar la seguridad» de los cascos azules. La misión FINUL sufre los efectos del intercambio diario de ataques entre Israel y Hezbolá.
La difícil situación sobre el terreno
El general jefe del despliegue español, Antonio Bernal Martín, informó a Robles. Los soldados pasan muchas horas en búnkeres debido a las agresiones. Bernal cifró en entre 60 y 70 las acciones aéreas y ataques de artillería diarios. Los militares realizan labores de interceptación y evitan elementos peligrosos en el suelo.
Compromiso continuado con las misiones internacionales
Robles trasladó a la ONU el compromiso de España con Líbano. Garantizó que los soldados españoles permanecerán hasta el final del mandato de la FINUL, que concluye a finales de este año. La ministra defendió que es una «misión esencial y fundamental».


