Policía y DGST desarticulan célula yihadista en Palma y Tánger
Una operación conjunta hispano-marroquí ha desarticulado una célula vinculada al Estado Islámico (Daesh). El operativo, este miércoles, resultó en tres detenciones: una en Palma de Mallorca y dos en Tánger. El arrestado en Palma es el presunto cabecilla y planeaba un ataque en España como «lobo solitario».
Operativo simultáneo en dos países
La Policía Nacional y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos ejecutaron las detenciones de forma coordinada. En Palma, el arresto fue en la calle Gabriel Maura. Los agentes se incautaron de material para su análisis. En Tánger, los detenidos están acusados de funciones de financiación y apoyo logístico a combatientes de Daesh en el Sahel y Somalia.
Perfil y objetivos del cabecilla
El presunto líder, detenido en Mallorca, consumía y divulgaba material de Daesh en redes sociales para adoctrinamiento. La Comisaría General de Información (CGI) le atribuye delitos de adoctrinamiento y autoadoctrinamiento terrorista. Su intención era cometer una acción de gran envergadura en suelo español y había manifestado voluntad de viajar a zona de conflicto.
Conexiones con redes africanas
La investigación señala que la célula mantenía conexiones directas con redes yihadistas en África. Grupos como Estado Islámico en el Sahel y Al Qaeda operan en esas regiones. Estas conexiones representan una amenaza para la seguridad europea mediante captación y soporte financiero.
Marco legal y colaboración
La operación fue dirigida por el Tribunal Central de Instancia número 3 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, y contó con la Brigada Provincial de Información de Palma. El caso está bajo secreto de sumario. Las autoridades marroquíes enmarcan la acción en su estrategia de prevención para neutralizar riesgos extremistas que amenazan la estabilidad de ambos Estados.
Implicaciones de la desarticulación
La desarticulación de esta célula evidencia la persistencia de la amenaza yihadista con vínculos transnacionales. La colaboración entre la CGI y la DGST ha permitido neutralizar un proyecto de ataque en España y cortar una línea de financiación y apoyo a grupos activos en África. La operación es resultado de un seguimiento de varios meses.


