Ábalos renuncia a su acta de diputado y opta por la jubilación
José Luis Ábalos justifica su renuncia al acta por la falta de ingresos tras su ingreso en prisión. El exministro, de 66 años, niega que su decisión busque favorecer al PSOE o dilatar la instrucción judicial.
Un mensaje desde la prisión
En un mensaje en X, Ábalos explica su situación. Declara haber «agotado todas las posibilidades» tras ser suspendido como diputado y enviado a prisión preventiva. Pregunta retóricamente «de qué vivo para mantener los compromisos con mi familia y afrontar mi defensa».
La pérdida del sueldo parlamentario
El juez del TS Leopoldo Puente decretó su prisión el 27 de noviembre. Acto seguido, la Mesa del Congreso le suspendió. Esto le dejó sin el sueldo neto de unos 5.500 euros mensuales que percibía como diputado.
Las consecuencias de la renuncia
Al renunciar al acta, Ábalos tiene derecho a una indemnización superior a 100.000 euros. También podrá optar a una pensión por los años cotizados. Fue diputado durante siete legislaturas.
Negación de otras motivaciones
El exdiputado rechaza que su marcha busque favorecer al PSOE en la recuperación de un escaño. También niega que persiga dilatar la instrucción del ‘caso mascarillas’, que pasa del TS a la AN.
El final de una etapa parlamentaria
Ábalos se despide con un «¡Objetivo conseguido!», dirigido a quienes, según él, lograron apartarle del Parlamento. Su renuncia cierra una etapa política de siete legislaturas.
El camino a la jubilación forzosa
La situación se desencadenó tras su ingreso en prisión preventiva y la suspensión automática de su acta, lo que le dejó sin fuente de ingresos. Esto le llevó a plantear la jubilación como única opción.
Implicaciones legales y personales
La renuncia permite a Ábalos acceder a fondos para su defensa legal y sostenimiento familiar. El caso judicial continúa su trámite, ahora en la Audiencia Nacional.


