La desunión marca el homenaje a víctimas del terrorismo
La presencia de EH Bildu y la ausencia de Vox y de las asociaciones AVT y Covite marcaron el acto anual del Congreso del 26 de junio de 2026, en recuerdo del atentado de 1960 que mató a la primera víctima, Begoña Urroz.
Boicot y ausencias en el Congreso
El homenaje a las víctimas del terrorismo en la Sala Constitucional del Congreso estuvo marcado por la desunión política y asociativa. La AVT y Covite no acudieron por la presencia de EH Bildu. Vox tampoco asistió, calificando el acto de «auténtico fraude», sumando siete años sin participar.
Discurso de la Fundación Víctimas del Terrorismo
El presidente de la Fundación, Juan Francisco Benito Valenciano, defendió que las víctimas «no son un capítulo cerrado» y que la deuda moral con ellas no puede ser «selectiva» ni «acomodaticia». Anunció una exposición el 8 de julio por el 40 aniversario del atentado de la plaza de la República Dominicana en el Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil, donde murieron doce agentes. Recordó los 300 atentados sin resolver, la mayoría de ETA.
Origen del homenaje: el atentado de 1960
El acto conmemora el atentado del 27 de junio de 1960 en la estación de Amara (San Sebastián), perpetrado por el grupo terrorista DRIL. La explosión de una maleta mató a Begoña Urroz, un bebé de dos años, considerada la primera víctima del terrorismo en España.
Implicaciones del acto
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, cerró el homenaje con un minuto de silencio, afirmando que «la memoria es una forma de justicia» y un «patrimonio democrático». La división entre partidos y asociaciones persiste, evidenciando la falta de consenso en el reconocimiento a las víctimas.


