La Guardia Civil implosiona por las cloacas del PSOE
La UCO interrogó a generales en la Dirección General por presiones para frenar investigaciones al presidente Sánchez, su Gobierno y el PSOE.
Agentes de la UCO interrogan a sus jefes
La Unidad Central Operativa (UCO) interrogó a generales de la Guardia Civil en su Dirección General. El teniente coronel Antonio Balas preguntó a la cúpula si se presionó a los mandos que investigaban la corrupción. Rafael Yuste, exjefe de la unidad, apuntó al director adjunto operativo (DAO) Manuel Llamas. Alfonso López Malo señaló al exdirector general Leonardo Marcos.
Los nombres de la trama interna
Leire Díez, la ‘fontanera’ de Ferraz, es la cara visible de la operación. Santos Cerdán, exnúmero tres del PSOE, aparece como sombra política. La trama, según el juez Santiago Pedraz, buscaba desacreditar y «neutralizar» a mandos incómodos. La directora general Mercedes González se reunió tres veces con Leire Díez.
Antecedentes: un cuerpo ya dañado
La Guardia Civil había sobrevivido a ETA, Luis Roldán, el 23-F y los GAL. La muerte del capitán Jerónimo Jiménez Molero y del guardia civil Germán Pérez González en Huelva reabrió la herida de Barbate. La ausencia del ministro Fernando Grande-Marlaska en el funeral descosió la relación entre el cuerpo e Interior.
La bomba sobre la cúpula institucional
Manuel Llamas se sitúa en el epicentro por las informaciones reservadas contra la UCO y por atribuírsele la frase de que los investigadores debían ponerse «de perfil». El sumario indica que las cloacas no atacaron desde fuera, sino mediante palancas internas. La Guardia Civil, institución de disciplina, levantó acta de sus propias grietas.


