Ortega Smith rechaza su expulsión de Vox y desafía a Abascal
Javier Ortega Smith se niega a acatar la decisión de ceder su puesto como portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. La dirección de Vox suspendió provisionalmente de militancia al fundador del partido. El conflicto estalla en plena precampaña para las elecciones de Castilla y León del 15 de marzo.
Un conflicto latente que estalla
Javier Ortega Smith ha abierto una profunda crisis interna en Vox. En su primera comparecencia pública, afirmó: «Voy a pelear dentro del partido… y si es necesario, voy a recurrir a la jurisdicción ordinaria». Acusó a la dirección de inventarse «mentiras» como excusa para expulsarlo y defenderá su honorabilidad en los tribunales.
La respuesta de la dirección
El presidente de Vox, Santiago Abascal, trató de encapsular el enfrentamiento. Dijo: «Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer». Previamente, fue explícito: «La dirección del partido manda y va a seguir siendo así».
Antecedentes de un deterioro progresivo
El origen del enfrentamiento se remonta a octubre de 2022, cuando Abascal relevó a Ortega Smith de su puesto como secretario general. Desde entonces, Ortega Smith ha dejado de ser vicepresidente, portavoz adjunto en el Congreso y miembro del Comité Ejecutivo Nacional. La pérdida de su última posición con visibilidad, la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, ha provocado su rebelión.
Implicaciones para Vox
La crisis se produce cuando los resultados electorales en Extremadura y Aragón han marcado máximos para el partido. Vox ha tratado previamente de deshacerse de otras figuras mediáticas como Macarena Olona o Iván Espinosa de los Monteros. No obstante, el caso de Ortega Smith tiene una dimensión personal añadida por su histórica relación con Abascal, que incluyó ser padrino de una hija del líder.


