Audiencia Provincial de Cantabria condena a dos hombres a diez años de cárcel por agresión sexual a menor
Condena de diez años de prisión para cada uno de los dos procesados. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha dictado sentencia por dos delitos continuados de agresión sexual a un menor de dieciséis años. La sentencia, notificada recientemente, es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.
Hechos probados y relación con la víctima
El tribunal probó que los dos acusados, que eran pareja, mantuvieron relaciones sexuales con el menor por separado, sin conocimiento mutuo. Ambos tenían una estrecha relación de amistad con la abuela del chico, de 14 y 15 años durante los hechos. Ganaron su confianza con regalos antes de iniciar los tocamientos, que derivaron en actos sexuales con penetración.
Consecuencias penales y civiles para los condenados
Además de la pena de prisión, la sentencia impone inhabilitación para trabajar con menores durante quince años y prohibición de comunicación y acercamiento a la víctima por trece años. Tras cumplir la condena, tendrán libertad vigilada durante ocho años. Deberán indemnizar al menor con 15.000 euros de forma solidaria por daño moral.
Procedimiento y declaraciones clave
La investigación comenzó tras una denuncia del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), que tenía la tutela urgente del menor. La Sala otorgó prevalencia probatoria a la declaración de la víctima, considerada creíble, coherente y sin fisuras. Descartó un ánimo espurio del chico, ya que la denuncia no partió de él. Los acusados negaron los hechos en todo momento.
Antecedentes y contexto del caso
Los hechos ocurrieron en el marco de una relación de amistad de los procesados con la familia del menor. El ICASS asumió la tutela del chico, declarado en desamparo meses después. La abuela del menor hizo unos comentarios a profesionales del ICASS que iniciaron la investigación.
Implicaciones legales de la sentencia
El tribunal consideró irrelevante el consentimiento del menor por su edad. Subrayó que los acusados conocían y no negaron saber la edad de la víctima, de 14 o 15 años. La amistad con la madre y la abuela reafirmó ese conocimiento. La sentencia queda firme tras posible recurso ante el TSJ de Cantabria.


