Feijóo defiende oposición institucional tras catástrofe ferroviaria de Ademuz
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, apostó por una oposición «institucional» tras la catástrofe ferroviaria en Ademuz. En su comparecencia del viernes en la sede nacional del partido, marcó distancias con las críticas del PSOE y la agitación de Vox. Feijóo pospone exigir responsabilidades políticas hasta que avance la investigación.
Estrategia del PP frente a la crisis
El Partido Popular tiene claro los pasos a seguir y no se moverá de la línea trazada por su líder. Feijóo defendió que «la forma es la garantía de las cosas». La cúpula popular se centra ahora en exigir explicaciones para esclarecer causas y señalar responsables llegado el momento.
Diferenciación del enfoque de Vox
La formación que lidera Santiago Abascal atizó al Gobierno desde el mismo domingo de la tragedia, culpándole directamente de los fallecidos. Vox ha presentado una querella por homicidio imprudente contra el presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, y la expresidenta Isabel Pardo de Vera.
Críticas al Gobierno y sus «bandazos»
Feijóo acusó al Gobierno de no garantizar la seguridad en la alta velocidad y le recriminó sus «bandazos» por el vaivén de las restricciones de velocidad anunciadas por ADIF. Al presidente, Pedro Sánchez, le acusa de ser el «máximo responsable» del caos generado y de estar «desaparecido».
Posición frente al ministro Óscar Puente
Con el ministro de Trabajo, Óscar Puente, el tono se mantiene por su «incompetencia patente», «mediocridad» y «sectarismo». Sin embargo, Feijóo evita por el momento pasar al ataque y pedir su dimisión, como reclaman algunas voces dentro del partido.
Antecedentes: La experiencia de Feijóo en crisis
El líder del PP encaró en primera persona como presidente de la Xunta el siniestro ferroviario de Santiago de Compostela del 24 de julio de 2013, en el que murieron 80 pasajeros. Por ello, tenía claro que la respuesta a esta crisis debía ser «ejemplar».
Cierre: Firmeza en los tiempos de la oposición
Feijóo zanjó su postura afirmando: «Yo tengo muy claro qué es lo que tengo que hacer y es lo que hago», dejando claro que a él los tiempos no se los marca nadie. El PP mantendrá su línea de oposición institucional, a la espera de mayores avances en la investigación para exigir responsabilidades políticas.


