Guardia Civil libera a Ortega Lara tras 532 días secuestrado por ETA
José Antonio Ortega Lara fue rescatado con vida el 1 de julio de 1997 en un zulo de una nave industrial de Arrasate-Mondragón. El funcionario de prisiones había sido secuestrado el 17 de enero de 1996 en el garaje de su domicilio en Burgos por dos terroristas de ETA.
Operativo de rescate tras una investigación de año y medio
El Servicio de Información de la Guardia Civil de San Sebastián dirigió la investigación. Una pista clave fue la anotación «BOL 5K» hallada en una agenda incautada en Francia, que llevó al etarra Josu Uribetxeberria Bolinaga. La investigación «Pulpo» identificó al comando completo.
El cautiverio y el traslado
Ortega Lara fue introducido en el maletero de su coche y luego trasladado en un conversor adaptado como sarcófago dentro de un camión. Recorrió 150 kilómetros hasta el zulo en Arrasate. Una patrulla de la Guardia Civil paró el camión en Burgos pero no detectó nada.
La vigilancia y el registro en la nave
Los agentes vigilaron la nave durante meses, observando entradas extrañas de comida. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón autorizó el operativo. Más de 60 agentes registraron la nave de 687 m². El zulo fue descubierto al mover una máquina anclada al suelo, que ocultaba una trampilla.
La liberación
Bolinaga, presente en el registro, reveló el mecanismo de apertura tras ser forzado. Ortega Lara fue hallado en un habitáculo de 3×2.5×1.8 metros. El secuestrado, en estado de shock, pensó inicialmente que los agentes eran terroristas. Fue liberado con 23 kilos menos y con pérdida de masa muscular.
El secuestro más largo de la banda terrorista
ETA reclamó el secuestro el 1 de febrero de 1996, exigiendo el reagrupamiento de sus presos. La liberación se produjo tras 532 días de cautiverio.
Repercusión del éxito del operativo
La operación concluyó con la detención del comando y la liberación del rehén. El coronel Francisco Vázquez, responsable de las diligencias, destacó la complejidad de la investigación y el riesgo de que los terroristas ejecutaran al secuestrado.


