Chivite remodela el Gobierno navarro tras la polémica por Cerdán
La presidenta navarra prepara la salida del vicepresidente y la portavoz. La remodelación se produce en un contexto de crisis política vinculada a presuntas irregularidades en obras públicas, como los túneles de Belate, que salieron a la luz tras la detención del ex número tres del PSOE, Santos Cerdán, dentro del ‘caso Koldo’.
Cambios en la cúpula del Ejecutivo
Según las informaciones, saldrían el vicepresidente primero, Félix Taberna, y la portavoz Amparo López. Ambos son del ala socialista del Gobierno de coalición con Geroa Bai y Contigo-Zurekin. El relevo en estos puestos clave sería la constatación de una crisis que ya mostró una primera cara con el cese del director general de Obras Públicas, Pedro López Vera, a finales de diciembre.
El origen de la polémica: los túneles de Belate
Las acusaciones de la oposición se centran en los sobrecostes de la obra de los túneles de Belate. La UTE adjudicataria estaba compuesta por Acciona, Construcciones Oses y Servinabar, mercantil de la que Santos Cerdán tendría un 45%. La Intervención General de Hacienda detectó sobrecostes no justificados por 6,2 millones de euros, lo que provocó un reparo suspensivo y críticas de los socios de Gobierno.
Antecedentes de la crisis política
Los problemas para la presidenta vienen de meses atrás, también con la sombra de Cerdán. Ramón Alzórriz, número dos y portavoz parlamentario del PSOE en Navarra, dimitió al conocerse que su pareja trabajaba para Servinabar, lo que generó una pérdida de confianza.
Cierre e implicaciones de la remodelación
La remodelación del Gabinete navarro responde a una crisis política desatada por presuntas irregularidades en obras públicas. La salida de altos cargos del PSOE busca contener el desgaste, mientras el Tribunal Supremo investiga formalmente a varios directivos implicados en el caso. La situación pone el foco en el control de la contratación pública.


